AMPLIACIÓN DE CANAL DE PANAMÁ - ASIGNACIÓN PARA EL DIARIO MORGENBLADET - NORUEGA
En 2014 fui convocado por Morgenbladet, uno de los medios más reconocidos de Noruega, un periódico independiente con una larga tradición editorial y un perfil centrado en la política, la cultura y la investigación. Su propia presentación lo define como una publicación de alcance nacional y mirada global, interesada en los grandes temas contemporáneos desde una perspectiva analítica.
En esa ocasión acompañé a un periodista corresponsal noruego radicado en Nueva York para documentar una de las transformaciones de infraestructura más importantes de América Latina en el siglo XXI: la ampliación del Canal de Panamá. Lo que tenía enfrente no era solo una obra de ingeniería monumental, sino un territorio en plena mutación, un paisaje intervenido por excavaciones, concreto, maquinaria, polvo, agua y estructuras que parecían reescribir la escala misma del istmo. El proyecto de ampliación añadió un tercer carril de esclusas para permitir el tránsito de buques de mayor tamaño y aumentar la capacidad operativa del canal, y su inauguración oficial ocurrió en 2016.
Fotografiar ese proceso implicaba registrar algo más que una construcción: era observar cómo una obra de dimensión global alteraba el paisaje panameño y condensaba tensiones entre geografía, comercio, ambición técnica y poder simbólico. En estas imágenes aparecen la escala brutal de la excavación, las nuevas esclusas en proceso, los márgenes del canal, la presencia insistente de la maquinaria pesada y esa atmósfera extraña que tienen los lugares donde el futuro todavía está siendo ensamblado. Lo que estaba ocurriendo allí no era invisible ni abstracto: era concreto, material, descomunal.
El Canal de Panamá ha sido desde hace más de un siglo una pieza decisiva para el comercio marítimo mundial, y su expansión confirmó que su historia no pertenece únicamente al pasado, sino también a una disputa permanente por la relevancia estratégica del territorio. Documentar ese momento para un medio europeo como Morgenbladet significó, para mí, entrar visualmente en el corazón de una obra que unía lo local con lo planetario: Panamá como punto de cruce, como bisagra geográfica y como escenario donde la ingeniería se convierte también en imagen, en relato y en símbolo.
Estas fotografías nacen de esa experiencia: la de mirar una obra gigantesca no solo como proeza técnica, sino como un cuerpo en transformación, una cicatriz abierta sobre el paisaje y, al mismo tiempo, una promesa de escala mundial.