RANCHO EBENEZER - HONDURAS - ASIGNACIÓN PARA INTEL
Esta serie fue realizada en Rancho Ebenezer, en las montañas cercanas a Tegucigalpa, Honduras, una comunidad creada por World Gospel Outreach para acoger a niños abandonados, huérfanos o en situación de vulnerabilidad. Más que un orfanato en el sentido convencional, Rancho Ebenezer funciona como una comunidad de hogares familiares, con acompañamiento cotidiano, educación bilingüe, formación vocacional y una estructura pensada para ofrecer cuidado, estabilidad y futuro.
Fui contratado para documentar esta asignación en el contexto de un apoyo impulsado por Intel Estados Unidos, que había contribuido con equipamiento para el aula de computación del lugar. Mi interés, sin embargo, no estuvo solo en registrar una donación puntual, sino en acercarme a la vida diaria de este espacio: los niños, sus rutinas, los interiores, el paisaje, la escuela, los momentos de aprendizaje y la dimensión humana de una labor sostenida en el tiempo.
Uno de los aspectos más singulares de Rancho Ebenezer es que parte de su modelo de sostenimiento está ligado al cultivo de café. La organización explica que, hace más de veinte años, se sembró una reserva cafetera en la propiedad, y que con el tiempo ese cultivo se convirtió en una herramienta para ayudar a financiar el cuidado de los niños, además de servir como espacio de formación en agricultura, trabajo y desarrollo práctico. El café, en ese sentido, no aparece allí solo como cultivo, sino como una forma de sostener una obra social concreta.
Estas fotografías intentan dar cuenta de esa doble realidad: por un lado, la fragilidad de muchas historias infantiles marcadas por el abandono; por otro, la construcción paciente de un entorno donde la protección, la educación y el trabajo buscan abrir una posibilidad distinta. En Rancho Ebenezer, la ayuda no se plantea únicamente como asistencia inmediata, sino como una estructura de cuidado y formación capaz de devolver dignidad, pertenencia y horizonte.