DÍA DEL NIÑ0 EN CIUDAD DE PANAMÁ - PANAMÁ
En estas imágenes quise acercarme a la celebración como quien entra a un territorio de asombro, ruido, color y fugacidad. El Día del Niño, en Ciudad de Panamá, se desplegaba ante mis ojos como una pequeña cartografía de la alegría popular: juegos inflables, disfraces, risas, carreras, miradas curiosas y ese desorden vital que solo la infancia sabe convertir en un lenguaje propio.
Pero más allá de la fiesta, me interesaba registrar algo más profundo: la manera en que los niños habitan el espacio público, lo transforman y lo llenan de sentido. Durante unas horas, aquel lugar dejó de ser simplemente un parque o un recinto de celebración para convertirse en un escenario donde la imaginación ocupaba el centro. Cada gesto, cada espera, cada juego compartido hablaba de una energía primaria, libre, luminosa.
Fotografiar esta jornada en 2013 fue también detenerme en la intensidad de lo efímero. La infancia tiene algo de relámpago: pasa rápido, cambia de forma, y sin embargo deja huellas duraderas en la memoria. Estas fotografías intentan conservar algo de esa vibración: la belleza espontánea de un día hecho de movimiento, inocencia y comunidad.
En medio del bullicio, de los colores saturados y de la celebración colectiva, apareció también una verdad sencilla: la niñez no solo celebra, también revela. Revela cómo una sociedad cuida, reúne y representa a sus niños. Revela sus promesas, sus contrastes y sus esperanzas. Y quizás por eso esta serie no habla únicamente de una fiesta, sino también de un país mirándose a sí mismo a través de sus hijos.